No basta con saber cuándo descargar. También importa cuánto estás descargando. Aunque ambas tienen el objetivo de retirar sólidos acumulados dentro del tambor, no funcionan de la misma manera. Durante nuestro webinar explicamos que, en una descarga parcial, es posible influir en el tamaño de la descarga. Es decir, podemos controlar la cantidad de sólidos […]

Alargar el tiempo entre descargas puede parecer atractivo: menos descargas, menos tiempos muertos y menos desgaste.
Pero existe un límite.
Mientras la centrífuga trabaja, los sólidos continúan acumulándose dentro del tambor. Si dejamos pasar demasiado tiempo, pueden comenzar a alcanzar y saturar la pila de platos.
¿Y qué sucede entonces?
• La eficiencia de separación empieza a disminuir.
• Los sólidos pueden comenzar a salir junto con la fase que queremos clarificar.
• La acumulación puede compactarse y dificultar su expulsión.
• Una descarga desigual puede provocar desbalance en el tambor.
• En casos de saturación importante, puede ser necesario detener la producción para desmontar y limpiar el equipo.
Durante nuestro webinar explicamos por qué, como criterio de cálculo, se busca realizar la descarga antes de llenar completamente el recinto de sólidos, trabajando aproximadamente sobre el 80 % de su capacidad.
La idea es sencilla:
No esperar a que el problema aparezca para descargar.
El momento correcto depende del porcentaje de sólidos en alimentación, el caudal y la capacidad específica del tambor.
Porque en una centrífuga, unos minutos adicionales de operación pueden terminar comprometiendo la calidad de toda la separación.
Ni demasiado pronto. Ni demasiado tarde.
La eficiencia está en encontrar el punto correcto.
#HablemosDeCentrífugas #SERSEPO #Centrífugas #Separación #ProcesosIndustriales #EficienciaOperativa #MantenimientoIndustrial

