Cuando se habla de corrosión en plantas de alimentos o farmacéuticas, muchas personas asumen que el acero inoxidable es suficiente para eliminar el problema. La realidad es más compleja. Los procesos de limpieza y sanitización exponen diariamente los equipos a sustancias químicas, temperaturas elevadas y condiciones de operación que pueden afectar su desempeño a largo […]

Aunque muchas veces se atribuye al desgaste normal, la causa puede estar relacionada con las propias condiciones de limpieza.
Temperaturas elevadas, productos químicos agresivos, cambios bruscos de presión y ciclos repetitivos pueden acelerar el deterioro de sellos y componentes críticos, especialmente en aplicaciones sanitarias de alta exigencia.
Lo preocupante es que el problema suele manifestarse gradualmente hasta convertirse en una fuga que obliga a detener la producción.
Identificar estos factores a tiempo puede ayudar a reducir mantenimientos no programados, proteger la inocuidad del proceso y aumentar la confiabilidad operativa.
En nuestro blog analizamos por qué aparecen fugas recurrentes después de los procesos CIP y qué medidas pueden ayudar a prevenirlas.

