Cuando se habla de corrosión en plantas de alimentos o farmacéuticas, muchas personas asumen que el acero inoxidable es suficiente para eliminar el problema. La realidad es más compleja. Los procesos de limpieza y sanitización exponen diariamente los equipos a sustancias químicas, temperaturas elevadas y condiciones de operación que pueden afectar su desempeño a largo […]
Un residuo invisible puede convertirse en un problema millonario.
Cuando una planta procesa diferentes productos en una misma línea, incluso pequeñas cantidades remanentes pueden provocar contaminación cruzada, afectar la calidad del producto final y generar reprocesos, desperdicios o rechazos completos de lotes.
Lo más preocupante es que muchas veces el problema no se detecta durante la operación diaria.

Se descubre después: durante una auditoría, una reclamación de cliente o una investigación de calidad.
La buena noticia es que gran parte de estos riesgos pueden prevenirse desde el diseño y la operación de los sistemas de transferencia de fluidos.
¿Tu proceso está preparado para minimizar este riesgo?
Te compartimos algunos de los factores que más influyen en la contaminación cruzada y las mejores prácticas para reducirla.

